¿QUIÉN ERA LAN ADOMIAN?
Por Ramón Fernández Palmeral
La noticia de Información del viernes 14 de abril 2006, pág. 53, dice que el compositor Carlos Cruz de Castro conoció a Lan Adomian en México y que éste, a su vez, conoció a Miguel Hernández. Sabemos muy bien quien es nuestro poeta oriolano, pero ¿sabemos quién era el compositor Lan Adomian?
Lan Andomian (1905-1979), era un neoyorkino origen ruso, nacio en Ucrania y murió en México, llegó a España como brigadista norteamericano, Brigada Lincoln, destinado a Valencia, aunque víctima de una enfermedad pulmonar fue declarado inútil para el combate. Posteriormente se exilió en México, donde murió en 1979.
El himno oficial de la II República seguía siendo el de Riego, pero en 1938 Miguel Hernández escribió otro himno para la II República titulado «La guerra, madre» y composición para voz y piano del compositor Lan Adominan. Además Miguel le había entregado otras tres cacniones: «Las puertas de Madrdi», «Todos camaradas», «Madrid y su heróico defensor». El himno se estrenó primero en México el 13 de abril de 1957 con las modificiaciones de Margarita Nelken, y en la sala del Gran Teatro de Elx, el 27 de diciembre de 2004, con arreglo musical para banda y orquesta, del joven compositor alicantino Víctor Pérez San Roque, donde se proyectó largometraje del documental Compañero del alma, con guión de Jesucristo Riquelme y José Manuel Iglesias, acto que lo patrocina el Centro Hernandiano de Estudios e Investigaciones, del Ajuntament d'Elx, donde tuve el honor de oírlo porque fui invitado al estreno.
Lan Adomian hallándose en el exilio de México, envió una copia del himno a Salvador Etchevarría, ministro de Información del Gobierno republicano en el exilio, además le uniría una carta, donde le explica que la letra era de Miguel Hernández, de una España en guerra que inspiró a Miguel, al que había conocido en septiembre de 1938 en Valencia, porque se reunían en la calle del Trinquete de los Caballeros. Allí conoció además a otro alicantino a Pla y Beltrán. Escribe: «Una mañana, vino Miguel a mi casa. Yo tenía allí una habitación y estaba componiendo. Entró Miguel con los oficiales de la VI División y les dijo que yo era la persona indicada para componer el himno de la División. Me entregó la letra y se marchó».
Carlos Cruz es autor de «Ofrenda a Miguel Hernández», que ayudará, sin duda, al aumentos de los fondos musicales que sen depositarán en la casa natal de poeta en calle san Juan nº 82 de Orihuela, si es que no se cae antes de su remodelación. Poca gente sabe que la mayoría del archivo musical ha sido aportado por Gaspar Peral Baeza.