Los decisivos viajes de Miguel Hernández

Los distintos viajes del poeta oriolano Miguel Hernández a Madrid fueron trascendentales y decisivos para su proyección poética e ideológica, donde conoció, entre otros intelectuales a José Bergamín, Ernesto Giménez Caballero, Francisco Martínez Corbalán, José María Cossío, Pablo Neruda, Vicente Aleixandre, Enrique Azcoaga, María Zambrano, Juan Gil-Albert, y a los pintores de la Escuela de Vallecas y a poetas del 27. Sin la realización de estos históricos y concluyentes viajes a la Corte, empujado por el irrefrenable deseo de triunfar y hacerse un nombre en la poesía y en la literatura, jamás hubiera ampliado las fronteras de su cosmovisión poética, vital, dramática y trascendental por el que hoy le conocemos.
Si Miguel Hernández se hubiera conformado con quedarse en su Orihuela natal, en su «mi rincón oriolano» recitando en la tahona de los hermanos Fenoll, publicando en semanarios provincianos, y bajo la tutela clasicista de Ramón Sijé, jamás hubiera tenido la oportunidad de probar fortuna y llegar a ser el poeta universal por el que hoy es reconocido. E incluso, se atrevió ante su meditado proyecto de viajar a Madrid, de escribirle al «dulcísimo» Juan Ramón Jiménez para que le recibiera en la capital de España, aunque el ilustre poeta del Modernismo, no le recibió.
El 5 de abril de 1931 le dieron a Miguel el primer premio de poesía en el tema Canto Regional por la Sociedad Artística del Orfeón Ilicitano, presentado bajo el lema «Luz..., Pájaros..., Sol...». En el jurado se encontraba Amador Blanco, Manuel Pomares, Antonio Serrano y P. Pastor Macía. Esa misma noche con su amigo Carlos Fenoll alquilaron un Ford y se fueron a recoger el premio a Elche, que no se lo pudieron entregar porque era de noche, que consistía en una escribanía de plata (juego de objetos para escribir).
Este premio supuso un gran aliciente para nuestro poeta en cierne, puesto que cualquier reconocimiento a la labor literaria es siempre un elemento de autoestima que genera seguridad y nuevos bríos en la aventura de escribir. Miguel comienza a vislumbrar el éxito. José María Ballesteros [[1]] contribuirá a iniciar la leyenda de poeta pastor, que no Le favorecerá posteriormente en los círculos de Madrid. Ballesteros le da sus bendiciones y escribirá de Miguel en Memorias Completas [[2]], que «El pastor poeta es pastor y es poeta por naturaleza. Sus versos fluyen de sus vida imaginación como la leche al ordeñar» (pp.171.172). El poeta es demasiado joven y es tanto su deseo de ser reconocido que no le importa partir al mundo literario con la etiqueta de su humilde oficio de pastor. A lo que también contribuye Juan Sansano [ [3] ], desde El Día de Alicante, anunció la nueva gran voz de la poesía olecense. Otro poeta local Abelardo Teruel [[4]], escribe en Actualidad: «pero sí seremos quienes con el más ahínco de los empeños le ayuden a abrirse camino».
PRIMER VIAJE:
Para su primer viaje en tren a Madrid consigue dinero de sus amigos: Ramón Sijé, Augusto Pescador y Martínez Arenas. Sale de la estación de Orihuela el 30 de noviembre de 1931, así consta en las numerosas biografías del poeta, sobre todo, por un artículo que Ramón Sijé publicó en «Diario de Alicante» de 9 de diciembre del mismo año donde escribe «El pasado día 30 de noviembre, marchó a Madrid el poeta Miguel Hernández»[[5]]. No obstante, en el documentado catálogo «Hacia Perito en lunas» [[6]] aparece en la página 28 una carta manuscrita dirigida a Ramón Sijé de fecha 2 de diciembre en la que empieza diciendo: «Amigo Hermano: He llegado a las ocho y media a Madrid. Son las once. Ha sido ahora mismo cuando he hallado donde vivir...». Por la evidencia de la carta debemos pensar que por lógica salió de Orihuela la noche anterior, es decir, el día 1 de diciembre y no el 30 de noviembre como escribe Ramón Sijé, que acudió junto a otros amigos a despedirle a la estación. Hay un error de un día, debemos creer a Miguel, que es el autor de la carta manuscrita.
Llevaba una recomendación del abogado José Martínez Arenas para Concha Albornoz, quien le presentó a su vez a Ernesto Giménez Caballero, director de La Gaceta Literaria, que tenía el suplemento El Robinsón Literario de España, donde salió publicada una entrevista bajo el título de «Un nuevo poeta pastor», en fecha 14 de enero de 1932. Empieza el artículo: «Una de estas mañanas me llamó al teléfono Concha Albornoz, la hija de nuestro ministro de Justicia...». Desde luego que Giménez Caballero no tenía ética profesional, no se andaba por la ramas y usó la más directa de la técnicas periodísticas para llamar la atención del lector desde la primera línea, no creo que esto le agradara mucho a Concha de Albornoz ni a Miguel, descubiertos en su recomendación, pues no hay nada más humillante que revelar públicamente las fuentes de una recomendación.
Pero ya sabemos de las cualidades humanas y personales de este declarado periodista falangista. Y sin piedad humillar a nuestro poeta con un artículo «magistral modo de destrozar las ilusiones de un poeta» en cierne. Aunque de alguna manera Miguel sospechaba de la prepotencia de Giménez Caballero, y secretamente, un año después le dedicó su octava real número XII, «Lo abominable», y que en su momento salió a la estampa sin título alguno.
Miguel se queda sin un real y el día 22 del mes de diciembre envía una carta a Sijé pidiéndole dinero. El día 22 de febrero de 1932, sale el reportaje del periodista yeclano Francisco Martínez Corbalán [[7]] en «Estampa» año V, nº 215, junto al reportaje del muchacho dramaturgo Virgilio Soler Pérez [[8] ].
A los seis meses y medio de su primera salida tan quijotesca, nunca mejor dicho, debe regresar a Orihuela por falta de un medio de vida, a pesar de ello, establece contacto y amistad con algunos poetas y amigos como Arturo Serrano Plaja, por ello, su primer viaje no fue del todo en vano, José Luis Ferris lo comenta «...se ve obligado a regresar a su pueblo el 15 de mayo de 1932 mucho más desvalido de cómo se fue. Sin embargo..., le queda una experiencia de este tiempo vivido en Madrid».
Alfredo Serna, concejal del Ayuntamiento de Orihuela, consigue una pensión de diez duros mensuales para el poeta. “para ampliar estudios”, la verdad es que Miguel andaba de un lado para otro sin nada fijo. Pasa hambre, algunas noches tuvo que dormir en un banco, enferma de una afección pulmonar. El 14 de mayo recibe de Sijé un giro de 41 pesetas. Como no tiene cédula de identificaron se la pide a Augusto Pescador que estaba estudiando filosofía en Madrid, y un billete gratuito de caridad a nombre de Alfredo Serna. Es detenido por la guardia civil en Alcázar de San Juan por llevar una identidad falsa y un billete que no le corresponde, esposado es conducido a los calabozos. En vista de que un telegrama a Ramón Sijé, no recibe respuesta le escribe una carta desesperada con el membrete del café-bar “La Alegría”. Ahora le pedía 70 pesetas. Miguel llega a Orilluela el 22 de mayo de 1932. Una aventura de seis meses.
PERITO EN LUNAS
Miguel, a sus 22 años rebosa vitalidad, y pese a su, para él, primer fracaso poético, puesto que no había logrado las altas expectativas que se había marcado, ni se había entrevistado con Juan Ramón Jiménez, se renueva e inicia una nueva etapa de poesía gongorina hermética, de sintaxis compleja, con un acento culterano y gongorino para elevar lo cotidiano y vulgar a una categoría superior, un esfuerzo y un ensayo de capacidad conceptista. El propósito del orcelitano no es otro que «homenajear a Góngora, como habían hecho aquellos (los del G-27)», según comenta muy acertadamente José Ferrándiz Lozano en su artículo titulado «Setenta años de Perito en lunas», publicado en el diario Información el 28 de enero 2003. Las cuarenta y dos octavas reales, rememoran a Las Soledades (1613-1614) del cordobés Luis de Góngora. Puesto que en el último verso de la octava real XIII, GALLO, toma Miguel el verso «a batallas de amor, campos de plumas» del último verso de Soledad Primera de Góngora, como observa Sánchez Vidal. En estas fechada marzo del 2006 se ha publicado por la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes el libro Simbología secreta de “Perito en lunas”, del que es autor quien escribe esta artículo.
Con la salida de Perito en lunas (20 enero de 1933) en la editorial Sudeste de Murcia, tras mucho tiempo en la imprenta, no consiguió el éxito esperado, de ahí viene el enfado demostrado a Federico García Lorca con su carta «...la tarde aquella murciana, que he maldecido las putas horas y malas en que di a leer un verso a nadie» [[9]].
SEGUNDO VIAJE:
En marzo de 1934 decide realizar su segundo viaje a la Corte, ya tiene su primer libro Perito en lunas y esta vez para una larga estancia y, además, lleva consigo su auto sacramental Quien te ha visto y quien te ve y sombras de lo que eras (título desacertado, por largo y difícil de recordar según mi parecer). José Bergamín le publicaba la primera parte el auto sacramental en la revista Cruz y Raya (número de Julio). Los primeros meses de 1934 le presentaron a don José María de Cossío [[10] ] que dirigía la enciclopedia: Los Toros, Tratado técnico e histórico, por encargo de la editorial Espasa-Calpe.
TERCER VIAJE:
Este mismo año (1934) emprende un tercer viaje a Madrid que es cuando conoce a Pablo Neruda y Alberti, quienes le inducen hacia la poesía social y comprometida de la poesía «impura». Es en este tercer viaje cuando conoce a la filósofa veleña María Zambrano, posiblemente en la tertulia de Cruz y Raya propiciada por José Bergamín. En junio se edita el primer número de El Gallo Crisis, sale en Corpus. En el número 2 publicó “LA MORADA-amarilla”, dedicado a la veleña María Zambrazo.
CUARTO VIAJE:
El 30 de noviembre de 1934 emprende su cuarto viaje y conoce a los pintores de la Escuela de Vallecas, que encabeza Alberto Sánchez [[11]] y Benjamín Palencia, Ramón Gaya, y a la pintora gallega Maruja Mallo, con la que, se dice, que mantuvo una relación amorosa. El 23 de septiembre, es fecha trascendente para Miguel, tiene contacto directo con Vicente Aleixandre en Madrid, con una anécdota curiosa según anotación de Juan Cano Ballesta «Miguel, siempre en estrecheces económicas, le pide a Vicente Aleixandre el libro La destrucción o el amor, una segunda edición con variantes, ya que en 1933 le habían dado el Premio Nacional de Literatura por este libro. Éste le invita y se lo regala». Pablo Neruda dio una conferencia en la Universidad de Madrid el 6 de diciembre de 1934, en el acto coincidirán Miguel Hernández y Federico García Lorca, al que ya conocida desde que se lo presentó Raimundo de los Reyes en Murcia (2 de enero de 1933), que no recibe muy calurosamente al ya incordiante "poeta pastor", sin embargo Miguel, humilde como era, le entregó el Torero más valiente (Tragedia española, inspirada en la rivalidad del torero Ignacio Sánchez Mejías y su cuñado Joselito) con el ruego de que se ocupara de la obra.
QUINTO VIAJE:
Lo inicia en febrero de 1935. Entabla amistad con Enrique Azcoaga (poeta, ensayista y crítico literario madrileño) que produjo en él una influencia importante, inicia su colaboración en Misiones Pedagógicas por tierras de Castilla. Miguel estuvo en la cena homenaje dedicada a Vicente Aleixandre celebrada en junio de 1935 en el restaurante Biarritz por la aparición de La destrucción o el amor.
En este año Miguel ya es conocido, ha tomado contacto con Pablo Neruda, y se reune en una muy importate comida homenaje a Vicente Alixandre en el Restaurante Biarritz de Madrid, el 4 de mayo de 1935 por la aparición de "La destrucción o el amor". Donde asisten según la foto vemos de izquierda a derecha y de pie a Miguel Hernández, Leopoldo Panero, Luis Rosales, Antonio Espona, Luis Felipe Vivancos, J.F. Montesinos, Arturos Serrano Plaja, Pablo Neruda y Juan Panero. Sentados Pedro Salinas, María Zambrano, Enrique Díez-canedo, Concha Albornor, Vicente Aleixandre, Delia del carril y a José Bergamín. Sentos en el suelo: Gerrardo Diego.

Y Miguel se lo agradece con Oda entre arena y piedra a Vicente Aleixandre. Poema con evidentes influencias surrealistas del sevillano.
El 13 de mayo asista a la comida homenaje al pintor Hernando Viñes de la Escuela de Vallecas el 13 de mayo de 1935 en Hotería Cervantes de Madrid. Podemos ver a Miguel Hernández al fondo (al lado de Pablo Neruda, arriba a la derecha), Delia del Carril no era la mujer sino su amiga, ya que la mujer fue hasta 1963 era María Antonieta Hagenaar) a Rafael Alberti y Maria Teresa León, Lusi Buñuel, junto a Federico García Lorca, Eduardo Ugarte...

Aquí conoció al poeta argentino Raúl González Tuñón[[12]], ambos frecuentaban la cervecería de Correos, en un subsuelo próximo al Paseo de la Castellana y la Cibeles. Asistían García Lorca, Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda, León Felipe, Emilio Prados, Pablo Neruda, Gerardo Diego, Serrano Plaja, Azcoaga... José María Cossío le contratará en marzo de 1935 como secretario, persona influyente que posteriormente tendría una decisiva participación en la formación y posterior tragedia de Miguel, puesto que fue don José María quien, según notas de Leopoldo de Luis y J. Urrutia «intercedió cerca del ministro del Ejército y Secretaría General», a través de sus amistades para que le conmutaran la pena de muerte por la inmediata inferior de treinta años y un día, que luego pasó a veinte años. Además de auxiliarle con numerosos anticipos o en momentos de acuciantes dificultades como la de ocultarse en la Casona de Tudanca en Cantabria después de la desbandada republicana de abril de 39. Según Manuel Muñoz Hidalgo la presentación de don José María Cossío a Miguel la hizo el poeta y redactor de La Verdad de Murcia don Raimundo de los Reyes a principio de 1935, quien también le había presentado, años antes, a Federico García Lorca. Cossío le contrató como secretario y ayudante en la ya mencionada enciclopedia.
Colabora en Caballo Verde para la Poesía, con Vecino de la muerte» y «Mi sangre es un camino», donde advierte el poeta que se ha olvidado de Dios y de la influencia sijeniana. que dirige Pablo Neruda aunque era de los Altolaguirres. Donde se aprecia un cambio poético e ideológico.
Es la época de la ruptura con Ramón Sijé por su «descarriado rumbo ideológico, había determinado obrar con el silencio y no responder a ninguna de sus cartas» [[13]]. Enfado que se prolongará hasta la muerte del ensayista oriolano el 24 de diciembre de 1935, porque Miguel se había desviado hacia la “poesía impura” y la influencias nerudianas, y Ramón quería que volviera al buen camino. Conoce a Juan Gil-Albert en la casa de los Altolaguirre, donde publicará el 24 de enero de 1936 su poemario amoroso El rayo que no cesa, en la editorial Héroes.
El 18 de Julio de 1936 Miguel tenía 25 años, se hallaba en Madrid, Regresó a Orihuela y volvió a Madrid, y se incorpora voluntario al Quinto Regimiento, de Valentín González El Campesino. En noviembre conoció al periodista cubano Pablo de la Torriente Brau, que le nombra como Comisario político de cultura. Su poesía se transforma, sus poemas son comprometidos, combativos, se convierten en arma de lucha, (poesía urgente o de guerra) recita en las plazas de los pueblos al servicio de «Altavoz del Frente». Publica Viento del pueblo (1937), dedicado a Vicente Aleixandre y le dice: «Los poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a través de sus poros...». El hombre acecha (1939) es un libro nonato que disfrutamos gracias a la casualidad y a la fortuna, se salvaron dos capillas (ejemplares preparados para la encuadernación) en abril del 39 de la Tipografía Moderna de la Calle Avellanas, 9 de Valencia, cuando entraron en esa ciudad la tropas de Franco.
El 28 de agosto de 1936, escribió Miguel a José María Cossío comunicándole que había enviado el original de El labrador de más aire al IV Premio de teatro Lope de Vega de Madrid. En el registro general aparece con el número 54 [ [14] ].
Finalizada la guerra civil fue detenido en Santo Alexo (Portugal), le vuelve a poner en libertad, le habían advertido que no viniera a Orihuela, desde Madrid vino a Cox a ver a su mujer y a su segundo hijo Manuel Miguel, el día 29 de septiembre de 1939, día de su santo, fue a Orihuela para ver a los padres de Ramón Sijé, y le detuvo el “Patagorda”…
NOTAS
[1] ] José María Ballesteros Meseguer, nació en Orihuela el 20 de noviembre de 1897, hijo de un destacado político, estudió medicina en Valencia, ejerció como médico titular en su ciudad natal, y su carácter reservado «hombre de pocas relaciones sociales», y su delicada salud por una afección pulmonar le condujeron al sanatorio de Aguas de Busot, donde inicia su vocación literaria. Su primera novela Las Huertas (Novela de Busot) (1929), que Vicente Ramos la califica como «enmarcado una inconsistente trama neorromántica». Será Oriolanas (1930), su obra más conocida, donde según el ya citado V.R. «despliega las alas de su sensibilidad de escritor, su ternura de hombre y su amorosa pasión de oriolano». Miguel Hernández escribió un artículo en El Pueblo de Orihuela, (Orihuela 5 junio 1930), titulado Ofrenda en la que comenta sobre Oriolanas que es un retrato de la tierra del perenne abril. Falleció en 1939.
[2] ] Aparece la portada de este libro en la p.24 del catálogo «Hacia Perito en lunas», abril -mayor 2005. Centro de Estudios hernandianos, Elche). José Luis Ferris hace referencia a esta misma crónica (XXVI Pastores poetas) bajo el titulo de Mis crónicas. (Pp.143-146), Mayo de 1930. Vicente Ramos, sitúa el primer tomo de este libro con prólogo de Elías Abad Navarro, como editado en Murcia en 1932. (p-252, Literatura alicantina).
[3] ] Nació en Orihuela (1887), (Alicante,1955). Aprendiz en los talleres de La Lectura Popular, que dirigía Adolfo Clavarana Garriga. En 1905, dio una conferencia en Monóvar, el pueblo de Azorín, donde conoció a amistades. Sus proemios libros de poemas son El Relámpago y La Bella Nereida (1902). Las canciones de la caminata con prólogo del malagueño Salvador Rueda. (1914). Periodista, director de La Semana, director de El Día de Alicante y que más tarde adquirió. Miguel Hernández le dedicó El poeta Sansano y artículos en El Día
[4] ] Abelardo Lorenzo Teruel y Rebollo nació en Orihuela 5 de agosto de 1878. Comerciante y funcionario de Hacienda en Alicante. Poeta, novelista y dramaturgo. Dirigió numerosas publicaciones. Autor de comedias Las golondrinas claras. Novela: La riá (1909). La crítica no es muy favorable debido al uso trillado de la novela costumbrista. Falleció en 1944.
[5] ] Miguel Hernández en Alicante, Vicente Ramos y Manuel Molina, Colección Ifach, Alicante, 1976, p.25.
[6] ] Catálogo de la Exposición «Hacia Perito en Lunas» El nacimiento a la poesía de Miguel Hernández, del 8 de abril al 8 de mayo de 2005, en la antigua capilla de la Orden Tercera, de Elche, organizada por el Centro Hernandiano de Estudios e Investigación, por voluntad de los herederos del poeta y del Ayuntamiento de Elche, pagina 28, aparece la carta manuscrita dirigida a Ramón Sijé del 2 de diciembre 1931.
[7] ] El profesor Luciano Palao Rico, escribió una biografía sobre el periodista yeclano. Uno de los ejemplares se halla en la Biblioteca Pública de Yecla (Murcia).
[8] ] Sobre el muchacho dramaturgo Virgilio Soler Pérez que tenía entonces quince años, y estaba paralítico, natural de Alicante, escribió un amplio reportaje el autor teatral Gaspar Peral Baeza, en la Revista PERITO (L-A), número 2, Alicante, abril 2005
[9] ] Federico y Miguel se conocieron el 2 de enero de 1933 en casa de Raimundo de los Reyes en Murcia, calle de la Merced, 2. Ocasión que Miguel aprovechó para que Lorca leyera algunas octavas del borrador de Perito en lunas. Más tarde Lorca le rehuía a Miguel. Comienzan los enfrentamientos epistolares. Zambrano reconoce que Lorca el tenía «alergia».
[10] ] Mario Crespo ganó el Premio Internacional de Periodismo de 2005, por un artículo muy clarificador sobre la amistad de Miguel y José María Cossío y Martínez-Fortún. Publicado en Alerta (Santander), el domingo 12 de diciembre de 2004. En cuyo artículo se cuenta que existe en la Casa de Tudanca un ejemplar de El silbo vulnerado con un autógrafo dedicado por Miguel. Y la publicación facsimilar titulada Miguel Hernández: cartas a José María Cossío (1985), con estudio preliminar de Vicente Aleixandre y Rafael Gómez.
[11] ] Miguel escribió un artículo sobre Alberto Sánchez, titulado «Alberto, el vehemente», no salió publicado en Cruz y raya. Lo comenta Miguel en una carta dirigida a Miguel Ángel Gómez, «el gran Alberto, que ha hecho una exposición monstruo y sólo ha provocado indiferencias o leves comentarios». Alberto expuso una escultura con Picasso en el Salón Internacional de París en el verano de 1937.
[12] ] pga. 30 del Catálogo Juan Gil-Albert fuentes de una constancia, editado por la Fundación Cultural Miguel Hernández, 2005. Documentado por Aitor Larrabide, Delia Martínez y Biblioteca Pública de Orihuela.
[13] ] José Luis Ferris Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta., Madrid 2002. , pág. 256-257
[14] ] Noticia recogida por la revista Orihuela Digital en fecha 9 de mayo de 2005.
Revita PERITO (Literario-Artístico)