MÁLAGA EN JORGE GUILLÉN (Los símbolos del alma en el poema "MÁS ALLÁ")
La vida del poeta, crítico literario y catedrático de Literatura española Jorge Guillén, integrante de la generación del 27 fue larga, vivió 91 años, pero su madurez plena desde 1977 la vivió en la soleada Málaga hasta su muerte mirando al mar Mediterráneo en su casa del Paseo Marítimo, cerca de las playas de la Farola, del famoso restaurante Antonio Martín y con vistas al puerto marítimo, hasta su muerte en 1984, y fue su voluntad que le enterraran en el cementerio inglés de esta ciudad.

Breves apuntes biograficos
El propio Jorge Guillén nos dirá: "Nací en Valladolid el 18 de enero de 1893, en el número 11 de la calle de Caldereros [hoy Montecalvo], cuya casa todavía se conserva. Está cerca de la calle Duque de la Victoria. Un poco más allá El Norte de Castilla. Toda mi infancia la pasé allí […] Todo lo que yo sé lo he aprendido allí, con mi padre, con mi madre, con mi lenguaje, con mi sentido de la vida. Si mi infancia no hubiera transcurrido en Valladolid mi poesía hubiera sido distinta ». ("Más allá del soliloquio", Poesía, nº 17, Madrid, Ministerio de cultura, 1983.).
Pedro Jorge Guillén Álvarez era hijo primogénito de Julio Guillén Sáenz y de Esperanza Álvarez Guerra. Una familia de la burguesía liberal. Aunque a Guillén no le gustaba este encasillamiento. No sabemos con certeza de dónde procede el apellido Guillén -¿Valencia, Cataluña?-, aunque sí cuál era la procedencia de la familia del poeta. Consta, documentalmente, que ya en el siglo XV los Guillén fueron moradores de la villa de Montealegre (Valladolid) con un rango de privilegio: eran hidalgos vinculados al castillo-fortaleza, de donde fueron alcaldes.
Cursó sus estudios primarios en Colegio de San Gregorio de su ciudad natal. A los diez y seis años se traslada a Suiza con el fin de completar su educación. Estudia francés en la ciudad de Friburgo. De regreso en España, estudiará Letras en las universidades de Madrid y Granada, en Madrid se alojará en la primera Residencia de Estudiantes de la calle Fortuny 14. Se licencia en 1913.
Viaja a París, donde reside entre 1917 y 1923, es lector de español en la universidad de la Sorbona, sustituye a Pedro Salinas, comienza a escribir poesía, conoce a Paul Valéry, Jean Cassoy, Ezra Paind. En 1919 conocerá Germaine Cahen de origen judío, con la que se casará en París en octubre de 1921.
Regresa a España en 1923 y, en 1924 consigue el doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid con la tesis Nota sobre el “Polifemo” de Góngora. 1925 obtiene la Cátedra de Literatura Española en la Universidad de Murcia. Aquí tuvo a un alumno de privilegio que fue Antonio Oliver Belmás. De 1929 a 1931 desempeña un lectorado en Oxford. Mas tarde es catedrático en la Universidad de Sevilla, donde le sorprenderá la guerra civil española, ciudad que se sublevó a las órdenes del general Queipo de Llano.
Entre los días el 16 y el 17 de diciembre de 1927, participó junto a siete literatos de vanguardia (José Bergamín, Juan Chabás, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Federico García Lorca y Rafael Alberti) en el Ateneo de Sevilla en el Homenaje a Luis Góngora por el trigésimo centenario de su muerte (1627), en cuyo acto Guillén leería poemas inéditos de Cántico. Dámaso Alonso, maestro de ceremonias, se sintió preocupado por que los poema de Guillén no lo iban a ser entendidos el público, pero Jorge eligió unos «alimento suave para estómagos difíciles». La idea del homenaje surgió por iniciativa de los directivos del Ateneo: Blasco Garzón y José María Romero. Asistieron también José María Cossío y el torero Ignacio Sánchez Mejías.
Su vida transcurre paralela a la de su gran amigo Pedro Salinas al que había conocido en la Residencia de Estudiantes con quien mantuvieron correspondencia hasta en la muerte de Pedro en 1951. Véase La Correspondencia (1923-1951) entre ambos, editada por Andrés Soria Olmedo, Tuquets, 1992. En diciembre de 1935, Pedro Salinas publicó en Indice Literario, y posteriormente en Literatura española del siglo XX, Alianza editorial, 1970. Dedicó un capítulo titulado «El Cántico, de Jorge Guillén», quien comentará sobre o Cántico: “Ni canto, ni cantar, ni canción, ni cante, sino precisamente eso, cántico. La palabra lleva infuso un sentido de gracias y alabanzas a la divinidad. La raíz de la poesía de Guillén está precisamente en el entusiasmo ante el mundo y ante la vida». Luego muchos años después en Homenaje-Reunión de vidas-, Milán. AllÍnsegna del Pesced d’Oro.1976. Le dedicaría un poema largo, dividido en 5 partes titulado «Pedro Salinas» con la dedicatoria A Dámaso Alonso.
Se casó dos veces, la primera vez con Germain Cahen con la que tuvo dos: hijos Teresa y Claudio. La segunda nupcias con Irene Mochi de Sismondi.
Al empezar la guerra saca a sus hizo de España hacia Francia, a su regreso en agosto de 1936 es detenido con su esposa y encarcelado en Pamplona. Consigue la libertad gracias a las gestiones de su padre, pero es inhabilitado por el Ministerio de Educación para el ejercicio de cualquier cargo público. Regresará a Sevilla donde se ve obligado a quemar a las cartas que tenía de Azaña, por menos fusilaban a los sospechoso de no adherirse al Movimiento.
En 1938 Sevilla se le abrió expediente y se le separa del Cuerpo de catedráticos de dicha Universidad y tuvo que abandonar España cruzando a pie el Bidasoa en julio de 1938. De Francia se trasladará a los Estados Unidos donde Pedro Salinas le había buscado un puesto en Middlebury College por un semestres. También daría clases de literatura española en el Wellesley College de 1940 a 1951. Son éstos años de soledad y tristeza marcados por la muerte de su primera esposa y de su gran amigo Pedro Salinas.
Su esposa Germaine fallece en octubre de 1947 de cáncer. En 1950 muerte su padre.
En 1957, antes de jubilarse recibe uno de los mayores honores que podía alcanzar, ser nombrado para la cátedra de Charles Elliot Norton en Harvard, la primera vez que la ocuparía un no-anglosajón.
En 1958 profesó un curso en la cátedra Charles Elior Norton, de la Universidad de Harvard, y las conferencias pronunciadas con este motivo se convertirían posteriormente en un libro publicado en España con el título de Lenguaje y Poesía (1962). Alcanzada la jubilación académica se traslada a Italia, realizó frecuentes viajes por América y Europa, y visitó repetidas veces España.
En 1961, el 11 de octubre, se casa en Bogotá con Irene Mochi Sismondi.
En 1976 le es concedido el Premio Cervantes que recogerá el 23 de abril de 1973, junto a amigos y familiares, no asistieron los tres ministros convocados y los Reyes se encontraban en el extranjero. Es nombrado académico de honor de la Real Academia de la Lengua Española desde 1978. Su brevísmo discurso podía titularse "La poesía para mí es esun símbolo de esperanza".
En 1979, un grupo de poetas de Vélez-Málaga, publicarán un volumen Homenaje a Jorge Guillén.
En 1980 publicará una recopilación de diversos artículos escritos en los años veinte y editados bajo el título "Cántico. Escritos de los años veinte".
En 1982 es nombrado "Hijo predilecto de Valladolid" una semana antes de cumplir 90 años. En esta ciudad se encuentra La Fundación Jorge Guillén en C/. Aut. Puente Colgante, s/n. Monasterio de Prado. 47014 Valladolid, que nació a partir de la donación que los herederos del escritor hicieron de su biblioteca en 1992. La dirige el poeta Antonio Piedra, experto en la vida del poeta y autor de Jorge Guillén, Valladolid. Consejería de Educación y Cultura, 1986. Se anuncia que criterio de la Fundación no es particularista, sino que sus estatutos recogen una vocación más amplia y universal acorde con la poesía de Guillén: ocuparse de la literatura contemporánea, incluyendo en plano de igualdad los legados de otros autores y fomentando también el estudio de sus obras. Como respuesta a esta actitud, son varios los autores que han confiado después sus legados a la Fundación Jorge Guillén: Rosa Chacel, Francisco Pino, Claudio Rodríguez, Justo Alejo, José Jiménez Lozano, Ángel Crespo, Francisco Javier Martín Abril, Francisco Soto del Carmen y Gabino-Alejandro Carriedo.
Málaga en Jorge Guillén
La relación de Jorge Guillén con Málaga venía de antiguo, en abril de 1955, durante un año sabático estuvo en Málaga y Torremolinos, para conocer a Bernabé Fernández-Canivell, editor de la famosa revista de poesía Caracola y a su esposa Quinín. En Málaga se editaba también una revista emblemática como Litorial. En el verano de 1969 la familia estuvo en Nerja, alojados en el Hotel Balcón de Europa, se reunieron con la familia de García Lorca, que tenían una casa en calle Hernando Carabeo. Aquí vivía Francisco Giner de los Ríos Morales. Por ese tiempo asistió a la procesión de la Virgen de la Victoria con Bernabé y Pablo García Baena.
Jorge Guillén y su segunda mujer Irene Mochi-Sismondi se instalaron en la ciudad de Málaga en 1977, después de operado de un riñón en la clínica Ruber de Madrid, (junio, 1977), pasó a recuperarse a Nerja, allí empeorará y tiendrá que ser ingresado en el hospital de Carlos Haya de Málaga, por la afección renal. Restablecido viajó a Cambridge en 1978, y ese mismo años regresó a Málaga para quedar por siempre ajmás en la Costa del Sol, en el «Más allá». Tenía la misma enfermedad que otro poeta que también vivió en Málaga: Vicente Aleixandre.
Uno de sus asiduos visitantes y amigo personal será el profesor Antonio A. Gómez Yebra, un careceño afincado en Málaga de donde es titular de la cátedra de Literatura Española Contemporánea, y autor de entre otros muchos artículos guillenianos, el libro Los grandes poemas de “Aire Nuestro”, Editorial Clásicos Castalia nº 220, Madrid, 1996. Hemos de recordar que Aire nuestro Milán, All'Insegna del Pesce d'Oro, 1968, es un recopilación de los tres libro Cántico, Clamor y Homenaje,, sin embargo en la edición de Gómez Yebra se incluyen Otros poemas y Final, es el último poemario de Guillén, editado en Barral 1981. En torno a Final es la tesis con la que se licenció Gómez Yebra.
Otra de las amigas personales era la poetisa malagueña María Victoria Atencia, el día que inauguraron el busto de bronce dedicado a Jorge Guillén en la glorieta de su nombre, cerca de la Farola, el poeta observó el acto desde el balcón de la casa de María Victoria en el Paseo Marítimo. Se encontraba delicado de salud.
El 11 de abril 1980 se le nombra hijo adoptivo de la ciudad de Málaga. En noviembre de ese mismo años, «Doctor honoris causa” por la Universidad de Málaga, título que recogerá el 2 6 de junio de 1981. Con motivo de su 90 cumpleaños se le dedicó un gran homenaje.
Falleció en su casa de Málaga el 6 de febrero de 1984. Por lo tanto había cumplido los 91 años. Vivía en Paseo Marítimo número 29 D. Está enterrado en el cementerio inglés junto a su segunda esposa Irene Mochi Sismondi (1910-2004), pero tiene su explicación, porque esta fue su voluntad, el Paseo Marítimo estaba muy cerca del cementerio inglés. Hemos de aceptar su decisión como una voluntad testamental del poeta que sin duda debe guardar sus secretos más íntimos en el «Mas allá de su poema», no en vano fue un exiliado republicano, a la que habrá que unir un gran manojo de innumerable quejas, a lo que hay que añadir su convencido ateismo, según me contó una de la empleadas del cementerio. La lápida de Guillén es de color pizarra y gris Borriol le llaman a este color. La verdad puede ser otra, la de que le gustara el lugar, Guillén en Málaga desde 1997. un día leyendo un libro Cañada de los Ingleses (en las colecciones "Cuadernos de María Cristina", 1961), de María Victoria Atencia, conoció la existencia y del cementerio y fue a visitarlo, y debió gustarle.
El día 8 de julio de 2006 estuve en el cementerio inglés para visitar la tumba de Gerald Brenan y de Gamel Woolsey, se haya situado en el paseo Reding de Málaga cerca de la Plaza de Toros, camino de Vélez-Málaga, fue creado en 1830 por Real Orden de Fernando VII y es el primer cementerio protestante que se establece en España. Sin embargo su creación se debe al interés del cónsul inglés William Mark, conmovido por la forma en que los protestantes eran enterrados al anochecer en las playas, y que debido a su religión no podían compartir los camposantos de los católicos destinados para tales fines. Gerardo Ballesteros, hizo un documenta de 18 minutos sobre este cementerio, con textos de Rafael Ballesteros, conotografía de David Crespo y voz de Alberto González.
En este cementerio también está enterrado el británico Robert Byod fusilado en Málaga con el general José María Torrijos y cincuenta malagueños más, por su participación en el levantamiento fracasado del movimiento liberal en 1831. Los tripulantes del barco escuela aleman “Gneisenau”, que naufragó en las costas mañagueñas el 16 de diciembre de 1900.
Según se entra a la izquierda, pasada la curva de las enredaderas, encontré la tumba de Jorge Guillén, me sorprendió verlo aquí, pero luego comprendí la razón. También me extrañó que siendo poeta no tuviera un epitafio, yo le pondría: "Poeta de la esperanza". No pude contener la tentación de hacer estas fotografías.


Jorge Guillén, poeta de la esperanza
El estilo simbolista y conceptual de Guillén encaja más con Baudelaire o con el formalismo de Valéry, a quien conoce e intima a partir de 1921, del que traducirá Le cimetière marin. Por su inclinación a la poesía pura, de rigor vigilante, que nada tiene que ver con la de Juan Ramón Jiménez, Rubén Dario y los modernistas como se ha escrito colgándole la coletilla por quienes no estudian los poemas guillenianos en produndidad, sino que se dejan llevar por las manidas opiniones de lo ya escrito, además la posible amistad entre ambos poetas (Juan Ramón y Guillén) se había roto en junio de 1932. La poesía guilleniana se basa en la brevedad del discurso y como el mismo diría su poesía esa "un símbolo de esperanza", puesto que símbólica es su forma de entender la poesía, entendía que si en poesía se decía todo, inmediatamente se convierte en narración.
Su obra más representatica es Cántico, que fue editado por primera vez en 1928 en la Revista Occidente y constaba sólo de 75 poemas. Posteriormente hubo otras: en 1935 en la revistas Cruz y Raya; en 1945 México Litroral, La versión final, publicada en Buenos Aires Aires, Edsit. Sudamericana(1950), tiene 334 poemas divididos en cinco partes: «Al aire de tu vuelo», «Las horas situadas», «El pájaro en la mano», «Aquí mismo» y “Pleno ser”.
A la salida de este cuarto canto, Ricardo Gullón, escribe:
Cántico, es un fruto lentamente madurado y ya en plenitud; plenitud conseguida del modo más natural. Esto no es una figura retórica sino exacto reflejo de la realidad. Los poemas surgieron obedeciendo a un impulso irresistible, a la necesidad de cantar el mundo en todos sus momentos, aspectos y dimensiones. El júbilo de ser y el júbilo de existir provocan el «cántico» del poeta, cristalizando en poesías que responden a múltiples incitaciones.
En esta obra exalta, desde una perspectiva optimistas el goce de existir, la armonía del cosmos, la gracia, plenitud del ser y la integración del poeta en un universo perfecto a su medid. Para algunos críticos Cántico es la afirmación y exaltación de la existencia, etiquetado como "existencialismo jubiloso", sin embargo, esa exaltación no implica un desbordamiento romántico, ya que está sometido a un riguroso cauce formal, a un equilibrio perfecto. Sus imágenes van dirigidas a la memoria colectiva, son existenciales como la luz, el sol, el aire, mar, los árboles, nubes…
La lista de lecturas juveniles de todos ellos incluye a Bécquer, Juan Ramón Jiménez hasta el descubrimiento de autores no enteramente afines: Antonio Machado, Mallamé, Válery, al que tradujo. De Bécquer le atrae su lirismo, de Juan Ramón el tono triste, de Machado es íntimo, su capacidad de herir la sensibilidad del lector con un verso sencillo. De los franceses el simbolismo de Rimbaud en Las iluminaciones, El barco ebrio. Le atraen su hondo misterio poético existenciales así nueva forma de comprender el arte. Es la expresión más auténtica de su ser profundo. Puesto que escribir poesía equivale hasta cierto punto a crearse a sí mismos, varios entre ellos trabajan mucho sus poemas antes de entregarlos a la prensa: no quieren renunciar a la posibilidad de mejorar.
El trabajo solitario, el trabajo del arte propio, sin lector, no publica mucho porque se da cuenta que le falta ese “duende” del que hablaría García Lorca. Para Alberti y para Prados es "la gracia". Otros se contentan con el nombre más corriente de la inspiración que para ellos tiene una significación casi equivalente a la de la intuición el rapto platónico, el instinto de crear como una razón de inventarse a sí mismo desde una actitud humilde y sincera consigo mismo.
La poesía guilleniana se apoya en la utilización del menor número posible de elementos expresivos, supresión de lo anecdótico, sustantivación de los adjetivos, limitación de verbos son coordinadas, precisión lingüística y concentración temática. Unas palabras modifican a otras, muchas palabras juntas pueden distorsionar una idea principal, la palabra no es la cosas, sino la representación de la cosa. Guillén entiende esto a la perfección y no quiere que sus poemas se conviertan en cubos de palabras. Sabe Guillén, que si bien el soporte físico de un poema, para que se haga visible es, através de verso o las estrofas del lenguaje escrito, en cambio el poema no es la parte visible escrita con su ornamenteación de métrica y rimas atractivas, sino que el poema es la idea que queremos comunicar. A veces, estas ideas poéticas son muy complejas y no se puenden comunicar en su absoluto, y de intentarlo podemos arriesgarnos a perder la esencia del aboluto. Por ello nos debemos de conternar con sugerir más que decir o narrar. Un buen poema es así, como una rosa, no la toque, una rosa es así, según Rilke.
Jorge Guillén y Miguel Hernández
Como hernandiano que me siento, he de recordar que el universal poeta oriolano Miguel Hernández recogió una cita de Guillén y la puso como lema en su octava real [X] (Sexo en Instante-I) de Perito en Lunas (1933), ¡Hacia tí que, necesaria,/ aun eres bella!..., que según averiguó Agustín Sánchez Vidal, pertenece a la décima “Pasmo del amante” de Cánticos. (p.95, Perito en lunas. El rayo que no cesa. Editorial Alhama, S.A., 1º Ed. 1976. Según pudo comprobar José Carlos Rovira en los archivos hernandianos, Miguel había copiado a mano varias décimas de Cántico como ejercicio para sus octavas reales, copió: «Sazón», «Los amantes», «Escalas»… No en vano Jorge Guillén fue catedrático de la Universidad de Murcia en 1928, y además fundó la revista Verbo y Prosa con Juan Guerreo Ruiz «Cónsul de la poesía», según García Lorca en la dedicatoria de "Romance a la Guardia Civil", después secretario del Ayuntamiento de Alicante, amigo de Ramón Sijé y de Miguel Hernández.
Juan Cano Ballesta ya observó interesantes conexiones de Miguel con la últimas corrientes poética habidas en Madrid, e indudablemente se aprecian en sus octava reales esos acertijos poéticos a los que era tan propenso Jorge Guillén, que como catedrático de Literatura conocía perfectamente los entresijos de la nueva poesía de vanguardia. Francisco Javier Díez de Revenga, recoge en su artículo “Miguel Hernández en la estética de las vanguardias y el 27», la afinidad entre Jorge Guillén y Miguel Hernández. Ya en Málaga, Jorge Guillén publicará El poeta ante su obra, edición de Reginals Gibbons y Anthony Leo Geis, Madrid, Hiperión, 1980; donde presenta a Mighuel con cariño “Otro homenaje al último poeta genial anterior a la guerra civil, Miguel Hernández fue un hombre de campo, un alma buena, un pastor genial”, el poema se titula "Miguel Hernández"; en el verso 6 escribe: De fuego –sino barro…, indudablemente en alusión al poema 15 de “El Rayo que no cesa”, que empieza con el verso Me llamo barro, aunque Miguel me llame… De la Revenga, apunta en su ya mencionado artículo, que Guillén le comunicó la muerte Miguel a Pedro Salinas cuando ambos se hallaban en los Estados Unidos, en carta de 26 de noviembre de 1942. También anota Díez de Revenga una carta del 26 de septiembre de 1978 de Guillén a Carlos Rovira, en la que afirma el vallisoletano “Y Miguel Hernández… Mire usted: poeta genial, genial esencialmente lo fue aquel pastor extraordinario”.
Miguel Hernández le regaló a Guillén un ejemplar dedicado de Perito en lunas, se encuentra en los fondos de la Biblioteca de la Fundación en Valladolid, con la signatura JG 6581, pero en esos años 30, Guillén no hizo ninguna crítica sobre Perito en Lunas, que yo sepa. Ya se sabe que las reseñas de los libros, salvo contratos editoriales, son casi siempre compromisos de amigos agradecidos. Miguel sabía que, en un momento dado, Guillén le podia ayudar, puesto que era persona influyenen el mundo de las letras y, además era amigo de Raimundo de los Reyes y de Pedro Salinas.
Análisis de los símbolos en el poema “MAS ALLÁ”
La construcción de los poemas de Guillén siguen la fórmula clásica de usar la mayúscula al principio de los versos, por ello respetamos esta construcción al reproducirlos aquí. Aparece dividido de cuartetas asonantes. El poema "Más allá" consta de VI grupos estróficos: 15-5-5-5-5-15. Este poema abre Cántico en el libro Los grandes poemas de Aire Nuestro, de la edición de Antonio A. Gómez Yebra, 1996, (pp- 93-100) que es una recopilación de Cántico, Clamor, Homenaje, Y otros poemas y Final.
En "Más Allá" aprecio un obra maestra salida de la delicada orfebrería guilleniana, que con la máxima economía de medios expresivos evoca la creación del ser en el Génesis.
Desde mi subjetividad pretende acercarme a la orilla del poema e intentar navegar en él. Hemos de tener en cuenta que es un poema existencialista, muy depurado, condensando, conceptistas, sin fisuras, ejercicio de magisterio poético; lleno de júbilo y exaltación de la vida desde su humildad, donde Guillén nos comunica su actitud entusiasta ante la perfección que le revela todo lo creado y sobre la llegada del alma a un ser que dormita. De alguna forma Guillén trata, encubiertamente de desmitificar el incorruptible mito del lenguaje sagrado. Es una poesía sin comunicación, sin espectador-lector. Un poseía interior. Este poema es como una revelación. La revelación del alma como ente de vida, aire de inspiración.
Solamente con leer el título del poema «Más allá» ya nos evoca connotaciones espirituales, místicas, religiosas, celestiales, y también del más allá como comunicación con la otra vida, como lugar indefinido y sagrado, cósmico y divino. Un evidente juego de evocaciones religiosas cristinas (su madre era un gran cristina, como ya debió inculcárselo a su hijo). Un gran poema dedicado a la creación del ser o la creación del hombre. Como voces del más allá que llegan hasta nosotros, del más allá de las estrellas, o los misterios del más allá, Guillén nos sugiere un mundo hermético, nos propone casi como acertijos poéticos, sobre su propio renacer, en un paraíso terrenal de este mundo presente. Por el concepto de su complejo poema se podría apreciar un hipotético regreso desde el más allá lo que implica una idea de retorno, llevando esta idea a su límite metafóricos podríamos sustituir «Más allá» por el recambio de «Resurrección». Guillén, nos lo presenta íntimo, salido de su intuición, de su subconsciente, sin ocultar nada en una composición esquematizada, condensada de tal forma como él concebía la poesía pura, clasificada como de alta especialización, apoyada en la Historia del arte la poesía que él conocía perfectamente, porque sin este apoyo, la poesía contemporánea no es posible el uso de tanto acarreo de símbolos ocultos en la memoria del lector.
El primer grupo eutrófico se compone de quince cuartetas.
El alma vuelve al cuerpo,
Se dirige a los ojos
Y Choca.) -¡Luz! Me invade
Todo mi ser. ¡Asombro!
Nos encontramos con la idea espiritual del alma que indica el principio de la actividad consciente del hombre o del principio de la vida como necesidad para ser hombres. Un alma que regresa o retorna a un cuerpo físico o material, por eso dice vuelve, vuelve quien se fue, es la idea de la resurrección carnal la que nos anuncia y parece seguir todo el poema, el alma se dirige a los ojos, pudo haber escrito a mis ojos, pero no lo hizo, ¿por qué? Se refiere a los ojos de alguien, sin embargo, en los dos versos siguientes exclama con guión de diálogo -¡Luz! Me invade / Todo mi ser. El "Me" va con mayúscula para respetar la ortografía después del signo de interrogación de cierre de la exclamación. El poeta se asombra porque la luz llega a todo su ser como un rayo anunciador, y despierta de un sueño, quizás que ya era eterno. La luz es símbolo de espíritu y de inmaterialidad, también alude a la sabiduría e iluminación de las tienieblas y al conocimiento y revelación de lo oculto. El poeta entiende que esta luz viene del Sol, del calor vital que nos mantiene vivos, sin la luz como energía la vida no sería posible, por ello el símbolo que mejor se adapta a este poema es luz como regalo divino de vida. El Sol siempre fue tomado por las civilizaciones antiguas como un gran Dios. En el Evangelio de San Juan la luz es el Verbo de Dios, o sea, la representación de Dios, creador de vida, ya que como he comentado la luz es energía y sin ella no es posible la vida. La Luz es Dios. Se contradice con la Biblia en el Génesis del primer día de la creación, donde se escribe: Dios dijo "Hágase la luz y la luz se hizo", le llamó energía (Génesis I,a1). Para los agnósticos, como creo que era Jorge Guillé, no es posible Dios si antes no existia la luz. La luz es la energía primera. El hombre no tiene capacidad para conocer lo absoluto sino las consecuencia de los fenomenos relativos, es decir, que nuestro conocimiento se limita a la razón y percibe el mundo a través a nuestros sentidos humanos y limitados y no a un todo, somos el "agnus" o corderos y no mucho más. Este principio-fin es la grandeza del ser, del ser lo que somos sin ser a la vez otra cosa.
Esta primera cuarteta la hemos de entender como una resurrección después de la muerte. Una Gracia. Volver a otra vida del más allá casi como una reencarnación o concepción cristiana de la resurrección de la carne el día del Juicio Final
Avanzando en el poema, las cuartetas dos, tres y cuatro, corresponden a una misma idea, la idea de los fenómenos que acompañan a la creación Rodea el tiempo. Ruidos/Irrumpe. ¡Cómo saltan/ Sobre los amarillos… Se refiere al hipotético y enorme ruido y extampida que debió provocar el génesis de la creación, el Big-Bang en un momento del renacimiento del mundo desde el punto de vista de la creación cristiano y bíblica del soplo de la vida y tenemos Rodea el tiempo, puesto que la idea tiempo-espacio son las tinieblas de la luz. Tal vez procedentes de un sol hecho ternura (v-10), significa un sol niño, un sol tierno, nuevo que acaba de nacer y lo confirma con De rayo alboreado (v. 11), como rayos nuevos. Por ello en la cuarteta 5 se pregunta el ser que acaba de recibir un alma como soplo de vida nueva ¿Hubo un caos? Muy lejos/ De su origen, me brilla… Este caos ese hervor de luz ¡Días! Es el Big-Bang, tras el caos primigenio del génesis aparece la luz, por eso más adelante dice:
Y la mañana pesa,
Vibra sobre mis ojos,
Aquí nos encontramos con una transformación del sujeto en alma, un alma llegada del más allá que vibra en mis ojos, ya son los propios ojos de la voz lírica o del propio poeta, puesto que en esta época de la generación del 27, la voz lírica coincide con la del poeta, no se usa el artificio de la técnica de los poemas como artificios narrativos para buscar novedosos mundos.
Más adelante encontramos la vida que nace en la raíz de los siglos, dentro de un minuto Eterno. Y ya corre la vida Corre la sangre, corre / Con fatal avidez. Y anunciando aparece el ser, ya no hay nada más que ser Y basta. Es la absoluta dicha. Guillén como un pintor busca la materia más allá del lenguaje, el lenguaje se le queda corto en la expresión espiritual. Todo lo que vive se convierte en materia protegido por su antimateria, «la materia es memoria», escribió Guilio Carlos Argan, llegando a extremos de tiempo el drama de nuestro ser-en-el-mundo. La voz lírica rebosas dichosa de verse resucitado gracias al azar de las suertes /Únicas de un tropel. Es un tropel de fuerzas y de siglos, siglos anteriores en que se alzaba la memoria del ser anterior, como de otra vida ya vivida.
Y a la fuerza fundirse
Con la sonoridad
Más tenaz: sí,sí, sí
La palabra del mar.
Aquí se ha fundido la fuerza proveniente del más allá, quizás la fuerza del fuego o de sol que como sonoridad y ruidos se ha creado la palabra del mar. El mar aparece aquí como origen de la vida terrestre, las olas del mar al romper en el rebalaje, la voz del mar que es lo que significa en este metáfora breve:
En el último cuarteta de esta grupo primero. Nos detenemos en el verso Soy, más estoy. Respiro. Evidente mente cuando usa los verbos ser y estar, ya no queda más dudas sobre la llegada del ser, desde la filosofía del ser y el estar, del ser y no-ser, del que podríamos profundizar mucho más en la filosofía del pensamiento occidente de Parménides a Heidegger. Aquí es un ser con noción de sustancia o ser por sí mismo.
Pero cuando respira, este posible ser etéreo metafísico, se convierte en ser vivo, respira profundo aire, pero todavía no es ser humano es leyenda. Finaliza esta primera parte con ¡Salve!, que es una oración dedicada a la Virgen para el “Dios de salve María… Por eso mi insistencia de que este poema contienen invocaciones religiosas.
El grupo estrófico II compuesto por 5 cuarteta podría llamarse «Edén».
No, no sueño, Vigor
De creación concluye
Su paraíso aquí:
Penumbra de costumbre.
Aquí vemos que la creación del ser y del hombre por el advenimiento del aire de la vida del alma ha terminado, y ahora se encuentra en su paraíso, paraíso que podemos tomar como Edén, sin embargo, el ser descubre que se encuentra en el mundo con penumbra, en el mundo de siempre con costumbres. Ese paraíso podría ser un lunes trabajando en su casa con sus libros en la mesa.
Más adelante en la cuarteta tercera nos hace ver que este Edén o paraíso es una cama, nos los evoca a través de las palabras almohada, lienzo, embozo (parte de la sábana encimera que se dobla sobre el resto de la ropa en contacto con el rostro), tendido cuerpo. Y en esta actitud, ese Ser avasallador /Universal, representa al Dios creador, que se confirma con la quinta cuarteta Un más allá de veras /Misterioso, realísimo. En esta verso aparece por primera vez más allá que da título al poema.
El grupo estrófico III compuesto por 5 cuartetas , podría llamarse «Enigma de la vida».
¡Más allá! Cerca de veces,
Muy cerca, familiar
Alude a los enigmas.
Corteses, ahí están.
El más allá, no está muy lejos, está cerca o a veces está tan cerca que no lo vemos, por eso es un enigma, un enigma largo y profundo, y este enigma converge hacia su habitación converge de la cuarteta siguiente, porque en realidad la habitación del ser también es su mente, su mente llena de recuerdos objetos nombrados, los nombres son recuerdos, que allanan a la mente. Y estos recuerdos convertidos en enigmas de siglos, de vidas vividas anteriormente Vives para mi ayuda, Amables a través/ De cuanto me circunda. Esta idea de vives para mi ayuda en lo que me circunda, debería referirse a todo el mundo que vive a su alrededor como un enigma sin cesar, cuyo móvil de unión es la trabazón de los vínculos, estos vínculos debe referirse a un familiar cercano que le cuida, quizás Irene su mujer convertida en Eva. En el verso De Cerrar su equilibro, podría ser en el equilibrio de la vida, la vida se mantiene en equilibrio, cuando la vida se rompe se rompe este equilibrio. Miguel Hernández en el soneto 17 para El rayo que no cesa dedicado al toro diría que en los versos 3 y 4 «que el sabor de la muerte es el de un vino /que el equilibro impide de la vida».
El grupo estrófico IV se compone de otras 5 cuartetas, podría llamarse «La gracia de Dios».
¡Energía o su gloria!
En mi dominio luce
Sin escándalo dentro
De lo tan real, hoy lunes.
Aquí la energía o su gloria es la gloria de Dios, ya en su dominio, el lunes, no es un lunes cualquiera, Guillén no suelta prenda, quiere referirse al primer día de la creación, y ya la vida como dominio luce sin escándalo, sin demasiada alegría por dentro, ya que resucitar supone un volver a empezar, un volver a lo mismo. Nos encontramos con la existencia escolástica de la realidad de la cosa, y nos indica el poeta es vivir en materia y en cuerpo es existir, simplemente ser, Shelling y Kierkegarad, sostienen que la existencia es el pensamiento.
Ya en la última cuarteta de este grupo, nos detenemos en La materia apercibe/ Gracia de Aparición: Hemos de buscar por qué razón escribe Aparición en mayúsculas, porque Gracia se da por hecho al ser la primera letra de este verso, y sabe que Guillén usa la forma clásica de «enmayuscular», la primera letra de cada verso. Aparición debe entenderse como la visión de un ser sobrenatural. Ya para comprender que es sobrenatural y casi divino, toca la paredes de cal y el mimbre de su silla, para cerciorarse de que está en la tierra y no en los cielos. Por eso esto es cal, esto es mimbre, alude a silla y pared, y tanto es así que es el siguiente grupo ya aparece la palabra pared.
El grupo estrófico V de cinco cuartetas podría llamarse “La gloria del cielo”.
Por aquella pared,
Bajo un sol que derrama,
Dora y sombrea claros
Caldeados, la calma.
Tenemos un símbolo material pared, como obra para cerrar un recinto, más lo inmateria de la luz, por un parte caldea, calienta la luz, esta luz errante sobre el verdor, sobre la materia que a la vez es el sufrimiento de la materia en transito hacia el descubrieto de sí misma, o sea, la conjunción de dos elementos dispares. En toda esta V parte el dominador común es el sol, la idea de omnipotencia y de cielo, en realidad es una gozosa comtemplación des cosmos, y la filosofía de contemplación es conocer la verdad. El sol va Por aquella pared, como un reloj de sol, luz que anda por la pared a 15 grados por hora, anotando y restando tiempo a la muerte. Sonreido va el sol / Por la pared ¡Gozosa/ materia en relación!, la relación del tiempo y espacio. Más adelante vemos una aleluya de alegría y gozo porque la luz es una dádiva una creación divina, un regalo irremplazable del mundo y un aroma que presiente el poeta.
El último verso Voy a por él a mi alma. Expresión un tanto compleja, pudiera ser entendido como voy a por el sol para mi iluminar alma, para dar vida caliente y tiempo a mi alma que ha venido desde el más allá para yo renacer. Si hubiera querido referirse a Dios, el articulo él lo hubiera escrito en mayúscula como Él, Ser Supremo.
Aprecio el ritmo cíclico del mundo sobre el ser lo que supone una prolongación de la existencia hacia la realidad, que veremos en el siguiente grupo de poemas VI.
En grupo estrófico VI, compuesto por quince cuartetas podría llamarse «Renacer». Es en realidad como un pequeño resumen de los anteriores. Empieza con un agradecimiento:
¡Oh perfección! Dependo
Del Total más allá,
Dependo de las cosas.
Sin mí y ya están.
Proclama con una interjección una invocación ¡Oh perfección! infinita y divina, de ti de pendo. Dependo del Total más allá (divinidad del más allá, que también significa el Todo como Todopoderoso, que aquí es Del Tota o del total del todo.
El ser renacido ya tiene materia convertida en un volumen, un cuerpo, ya tiene manos, ya es escultura de barro y el poeta depende de la alegría de un sol en cristal de balcón. Ese sol que antes iba por la pared ahora ha entrado a través de la transparencia del los cristales del balcón como una visita del alba o del más allá. Ya en el grupo IV, dijo Balcón, los cristales, con un hipérbaton.
El ser que ha recibido el alma y la vida espiritual, ya carnal escultura-cuerpo y ya materia refinada, en una repetición serial o cinemáticas de otros seres que sienten lo mismo que él.
La mañana es diáfana, ve nubes sobre el tejado, nubes distantes sobre un lugar indeterminado, espacila. Qizás podría ser el mes de abril sobre el mar o sobre las montañas ya violetas al alba de Pedregalejo, por a orilla de abril, sugiere nubes sobre el horizonte invisible del mar, ya que la orilla es tierra contigua el agua de un río o del mar, y como el ser se ha convertido en Rotundidez humana / De edificio y refiere /Su fuerza a mi morada. En estos verosos deberíamos imaginar que el ser humano se pone de pie como un edificio y toma fuerza a mi morada, morada como cuerpo, ya que la morada del alma, en la concepción tomista es el cuerpo. Los ojos son el blacón del alma.
Este cuerpo del poeta ha sido viajero Que balcón por países/ De transito deslizan. El poeta ha viajado por muchos países, países transito o trasbordo por muchos años, pero al final la querencia de la tierra-patria le atrapa y vuelve a su país que le obligó a exiliarse. Para aligerar equipaje, peso del Universo en jornadas eternas, totalmente dichosos/ con la tierra y el mar. Como elementos de reconciliación del mundo en constante lucha de continuidad. Y es luz del primer / Vergel que hemos de entender como Edén, en la Paraíso terrenal que aún fulge, perdura, ante mi faz o ante la flor del jardín. Apreciemos que los da dos elementos se refuerzan: Paraíso Terrenal con Primer Vergel y con jardín.
Estos conceptos de renacer en lo sagrado, se consuman en las cuarteta 14 y 15.
Y con empuje henchido
De afluencias amantes
Se ahínca en el sagrado
Presente perdurable.
Vemos que en la penúltima cuarteta aparece un nuevo elemento en el hombre: el amor, que en un empuje henchido, que alude el henchido corazón amante. De afluencias amantes, es como la fuerza del amor. Prosificando tenemos que un corazón henchido de amor enriquecidos con los afluentes ríos del amor que convergen en el alma, que es presente y perdurable porque se supone que el alma es eterna y no muere. El amor es el momento. Pero terrenalmente nada hay tan fuerte como el amor verdadero. Entiendo que el sagrado… perdurable es el alma. No dice en “lo” sagrado sino en “el” sagrado.
La cuarteta final es triunfante Toda la creación / Que despertarse un hombre. Prosificando tenemos, que finalizada la creación del hombre renacido, resucitado porque desde el primer verso de «Más allá» recibió el alma, y se lanza a la soledad A un tumulto de acordes, es decir, en soledad en medio de un conjunto combinados con armonía, ya que la vida es un acorde aunque creo que no perfecto.
Finalizada esta aproximación del poema «Más allá», no me queda más que decir que para mí , el tema de la creación es sublime, junto en su medida, conceptismo puro, sutilezas expresivas, vocativos, en definitiva una obra maestra de la poesía moderna, por ello Jorge Guillén lo situó encabezando su libro Aire nuestro, como acora para generaciones sucesivas.
Entre sus obras poéticas caben destacar:
Cántico (75 poesías), M., Revista de Occidente, 1928.
Cántico (125 poesías), M., Cruz y Raya, 1936.
Cántico (270 poesías), México, Litoral, 1945.
Cántico (334 poesías), Bs. As., Sudamericana, 1950.
Huerto de Melibea, M., Ínsula, 1954.
Del amanecer y el despertar, Valladolid, 1956.
Clamor. Maremagnun, Bs. As., Sudamericana, 1957.
Lugar de Lázaro, Málaga, Col. A quien conmigo va, 1957.
Clamor... Que van a dar en la mar, Bs. As., Sudamericana, 1960.
Historia Natural, Palma de Mallorca, Papeles de Sons Armadans, 1960.
Las tentaciones de Antonio, Florencia/Santander, Graf. Hermanos Bedia, 1962.
Según las horas, Puerto Rico, Editorial Universitaria, 1962.
Clamor. A la altura de las circunstancias, Bs. As., Sudamericana, 1963.
Homenaje. Reunión de vidas, Milán, All'Insegna del Pesce d'oro, 1967.
Aire nuestro: Cántico, Clamor, Homenaje, Milán, All'Insegna del Pesce d'oro, 1968, 1981, 1987,1993 (cuatro ediciones).
Guirnalda civil, Cambridge, Halty Eferguson, 1970.
Al margen, M., Visor, 1972.
Y otros poemas, Bs. As., Muchnik, 1973.
Convivencia, M., Turner, 1975.
Final, B., Barral, 1981.
Final. Clásicos castalia, núm., 176. Ed. De Antonio Piedra.
La expresión, Ferrol, Sociedad de Cultura Valle-Inclán, 1981.
Ha traducido Le cimetière marin, de Paul Valery (M., Paris, Bs. As., 1930).
Prosa:
Lenguaje y
poesía (1962)
El argumento de la obra (1969)
En torno a Gabriel Miró: breve epistolario (1973)
Cántico. Escrito de los años veinte (1980
Premios:
1955 Award of Merit of the American Academy of Arts and Letters
1957 Premio Città di Firenze
1959 Premio di Poesia Etna-Taormina
1961 Grand Prix International de Poésie, Bélgica
1964 Premio San Luca, Firenze
1976 Premio Cervantes.
1976 Premio Bennett de Poesía de Hudson Review, N. Y.
1977 Premio Alfonso Reyes
1977 Premio Feltrinelli de la Accademia Nazionale dei Lincei
1978 Medalla de Oro del Ateneo de Málaga
1982 Premio Ollin Yolitzli, México
Alicante, septiembre 2006
Revista PERITO (Literaro-Artístico)