Miguel Hernández en Alicante

Llegado el tan esperado Centenario del nacimiento de Miguel Hernández Gilabert (1910-2010), lo importante no es celebrar, sino recordar y reconciliarnos. Creo que es necesario hacer memoria que Alicante capital fue una ciudad que acogió a Miguel Hernández en vida, hasta para quedarse con sus huesos en el cementerio Virgen del Remedio. Quizás, pienso, a lo mejor llevado por un exceso de celoso hernandiano que, esta ciudad no ha respondido, si la comparamos con Orihuela o Elche, a homenajear y reconocer debidamente al universal poeta del pueblo como se merece, como por ejemplo dando su nombre a una avenida, una escultura pública o con un Centro de Estudios Hernandianos. No sé a qué se debe esta pasividad, podríamos pensar en los diferentes colores políticos de gobernabilidad de la Diputación o Ayuntamiento a lo largo de los años.
Este trabajo lo que pretende es recordar la presencia de Miguel en nuestra ciudad, un poeta necesario que publicó en la prensa alicantina, que dos veces estuvo en el Ateneo de Alicante, que vino en su viaje de novios, aquí estuvo preso y murió o le dejaron morir en una cárcel alicantina, y nos queda el privilegio de tenerle en nuestro cementerio. Ciudad que tiene la obligación moral de restituir su memoria y se anule el proceso que le condenó a muerte por rebelión contra el Movimiento franquista.
Primera publicaciones en prensa de Alicante
El periódico El Día de Alicante fue dirigido por el periodista y poeta oriolano Juan Sansano Benisa (1887-1955). Sansano es el primero en hablar sobre Hernández en la ciudad de Alicante, el 13 de julio de 1930, en ocasión de alocución en homenaje al poeta alicantino Salvador Sellés Gozálbez, luego publicado el 14 de julio en El Día, periódico de su propiedad:
…Hermano y maestro: con su túnica de resplandores, ha hecho su aparición un nuevo poeta. Se llama Miguel. Tiene nombre de arcángel. Saludémosle con alborozo: tú, con tu prestigio de cantor inmortal: yo, con la humilde ofrenda de mi cariño…
Miguel se lo agradece, le envía a Sansano un poema “La bendita tierra” con la cita “A don Juan Sansano, eminentísimo poeta de Orihuela...” que lo publicará en El Día, 15 octubre 1930.
Los tres sonetos a don Juan Sansano, director del periódico El Día, de Alicante son: primero “Juan Sansano”; segundo “A don Juan Sansano El Día”, 24 abril de 1931; tercero “A Sansano por su libro Canciones de amor”, en El Día 19 de junio 1931.
En Marzo de 1933, le escribió Miguel una carta pidiéndole sus libros para enviarlos a la Universidad Popular de Cartagena, a vuelta de correo; hemos de suponer que se trataba de varios ejemplares de Perito en lunas. No tenemos constancia de que Sansano publicar alguna reseña de su opera prima.
Juan Sansano se comprometió a publicarle una antología, pero no llegó a cumplir su promesa editorial.
Además Miguel publicará en el Diario de Alicante “Periódico republicano” que dirigía Emilio Costa, he hace eco de un articulo de Ramón Sijé sobre el viaja de Hernández a Madrid, fechado el 9 de diciembre del 31. este mismo periódico recogerá la noticia de del recital en el Ateneo de Alicante el 29 de abril del 33. La misma noticia la dará Luchador el 2 de mayo del 33. El periódico Nuestra Bandera, órgano del Partido Comunista, publicará “Fuerza del Manzanares”, y una autobiografía de Miguel. Y el 22 agosto del 37 recogerá el extenso discurso que Miguel pronuncio el 21 de ese mismo mes, como motivo del homenaje que le hicieron en el Ateneo-Alianza, que esos años dirigía la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura. Al regreso del viaje por la Unión Soviética, publica en Nuestra Bandera “La URSS y España, fuerzas hermanas” en 10 noviembre del 37, y otros artículos periodísticos.
Miguel en el Ateneo de Alicante
Miguel y Ramón Sijé vinieron invitados por el Ateneo a Alicante, posiblemente intervino en esta decisión institucional su ya amigo Juan Guerrero Ruiz que por entonces era secretario del Ayuntamiento de Alicante desde el 4 de octubre de 1931, mantenía buenas relación con los poetas del 27, gracias a su amistada con Juan Ramón Jiménez, más la coedición del suplemento cultural Verso y Prosa. Boletín de la joven literatura, junto al poeta vallisoletano Jorge Guillén cuando residieron en Murcia. Póstumamente Guerrero publicó un libro titulado Juan Ramón de viva voz. Juan Guerrero recomendó a Miguel a José Bergamín, director de la revista Cruz y Raya de Madrid, donde Miguel publicaría su auto sacramenta. Además de otros favores que Miguel le pidió, como el de llevar a Pablo Neruda y a su hija enferma Malva María a la isla de Tabarca.
La primera vez que vino Miguel al Ateneo, esta Institución tenía su sede en la Explana desde 1906, nos visitó con motivo de la publicación de Perito en luna (20 de enero 1933, Colección Sudeste, La Verdad de Murcia), el sábado día 29 de abril de 1933 para la lectura de su ya conocida «Elegía media del toro» y poemas de Juan Ramon, Alberti y Lorca. Le acompañaba Ramón Sijé, autor del prólogo de Perito en lunas, y leyó la conferencia : «El sentido de la danza: desarrollo de un problema barroco en Perito en lunas».
Lo que se conserva de la conferencia sijeniana es un guión, cuyo primer punto escribe: “Esquema de una poética histórica de la poesía: Punto de vista técnico, artesanal.
De la retórica filosófica neocatólica de Ramón Sijé, conocemos sus artículos publicados en la revista de la que era director El Gallo Crisis, seguidora de las ideas de Cruz y Raya de José Bergamín.
La segunda vez que vino a Alicante fue 21 de agosto de 1937 para ofrecer una conferencia para contar sus impresiones de campañas (no homenaje) en el Ateneo, durante la guerra civil situado en el palacio de los marqueses del Bosh de Arés (pueblo de Alicante), (la marquesa era doña María Teresa de Rojas y Roca de Tagores Nacida el 8-XI-1929 en Madrid. XII Marquesa de Beniel, Marquesa del Bosch de Arés, Condesa de Casa Rojas y de Torrellano). Palacio entre calle Mayor y Jorge Juan cerca del Ayuntamiento. En el Ateneo conocería a Leopoldo de Luis, (que antes se llama Leopoldo Urrutia, su primer apellido), de donde saldría la idea para el libro Versos en la guerra, Socorro Rojo, 1938.
A este homenaje asistieron Manuel Molina y Vicente Ramos, testigo privilegiado tal y como nos lo relata en su libro Miguel Hernández, en Alicante, junto a Manuel Molina, Colección Ifach, Alicante, 1976, pág.40-41. La noticia del homenaje apareció en el diario Nuestra Bandera de Alicante el día 22 de agosto.
Días después inició desde Alicante, en ferrocarril, su viaje a Rusia como miembro de la delegación española republicana para el V Festival de Teatro Soviético, partió el 26 de agosto, con escala en París día 30 del mismo mes, desde París a Moscú continuó el viaje a aeroplano con escala en Estocolmo Moscú. Al regreso pasó por Leningrado pero a la vuelta (Fotografía que tiene Miguel delante de la catedral de San Isaac), Londres y París, donde Alejo Carpentier le gravó la voz, recitó "El esposo soldado". Y a su regreso de Rusia terminó en Alicante, según cuenta Vicente Escudero: «...y allí fue recibido (Alicante) por un grupo de amigos dispuestos a acompañarle en el viaje de regreso a Orihuela».
Viaje de novios a Alicante y Alcoy
Miguel y Josefina Manresa, se casaron por lo civil en Orihuela el 9 de marzo de 1937, en viaje de novios –no se puede llamar Luna de miel-, estuvieron en Murcia y una noche en un hotel de Alicante, tenemos el relato de Josefina: "Esa noche [posiblemente la del día 10] la pasamos en Alicante, en un hotel que estaba en la Explanada, mirando al mar". Aunque no lo dice Josefina era del Hotel Victoria, estaba situado en la esquina de la Rambla y la Explanada por donde está un bar (pág. 62, Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández, Ediciones de la Torre, 1980).
Al día siguiente fueron a Alcoy, posiblemente visitaron a su hermana Encarnación y Ismael Terrés Abadía, que trabajaba en el Centro de Instrucción y Reclutamiento. Al otro día salieron para Jaén, ya que Miguel estaba destinado en “El Altavoz del frente Sur”.
Colaboración en un libro de poesía urgente o de guerra
El doctor Carlos Schneider, a través de Socorro Rojo Internacional organiza la edición de un poemario de poesía urgente o de guerra, titulado Versos en la guerra. Cuyos colaboradores son Miguel Hernández, Gabriel Baldrich, Leopoldo Urrutia, prólogo de Schneider, ilustraciones de González Santana, Manuel Albert, Miguel Abad Miró, Melchor Aracil, Tomás Ferrándiz, Alicante, de Socorro Rojo Internacional, 1938. Abad ilustró el poema hernandiano “Las manos”, y nos consta que al poeta le agradó muchísimo esta colaboración. Miguel Abad Miró había establecido amistad con Miguel Hernández a finales de 1937.
La edición fue
mencionada por primera vez en 1976, en el ya mencionado libro Vicente Ramos y
Manuel Molina, donde hace referencia al mismo como Poesía de guerra,
cuando es realidad es Versos en la guerra como ya observara Aitor
Larrabide, en su trabajo publicado en la revista Perito (números 2
y 3, 2005).
Teatro Principal
El 27 de abril de 1938, hace 71 años, se representó en el Teatro
Principal de Alicante "El Refugiado" (diálogo entre el combatiente y
el refugiado en los campos de Jaén), diálogo breve de teatro que pertenece a
"Teatro en la Guerra", de Miguel Hernández en homenaje a los
Batallones de Juventudes, en el acto intervinieron Pedro Garfia
y Pla y Beltrán (el poeta de Ibi).
Finalizada la guerra
Después de la guerra, y abandonado en Madrid por los suyos del PC, regresa a Cox el 14 de marzo del 39, ya que no quiso asilarse en la Embajada de Chile. En Orihuela acude a su amigo Ramón Pérez Álvarez, que fue secretario de la revista Silbo en mayo y junio del 1936. Los dos amigos vienen a Alicante a pedir ayuda y refugio, se entrevistan con José Juan Pérez, músico y vocal del Ateneo de Alicante, y con Juan Guerrero Ruiz. No consiguen nada más que promesas. Volvieron a venir otra vez, el 28 de marzo esta en Alicante. Max Aub, dice que lo sentado en una acera el día 30. Decide marchar a Madrid y Andalucía, donde será detenido en la frontera de Portugal y entregado al puesto fronterizo de Rosal de la Frontera (Huelva)
Miguel en el Reformatorio de Adultos de Alicante
Miguel, ya enfermo, y después más de un año de “turismo carcelario”, logró que le enviaran al Reformatorio de Adultos de Alicante (hoy Juzgados de Benalúa), ingresó el 29 de junio de 1941, procedente de Ocaña y Albacete. El 26 de septiembre Josefina le llevó a su hijo Miguel Manuel, lo tiene en brazos, debió ser un encuentro de gran emoción y lágrimas. No es hasta el 25 de noviembre cuando ingresa en la enfermería de la prisión, aquejado de tuberculosis, tifus y neurosis. Le proponen que si reconozca públicamente el Movimiento Nacional le pueden trasladar al hospital de tuberculosos de Porta Coeli (Valencia), Miguel es autor de Viento del pueblo, monta en cólera y rechaza la proposición. Gravemente enfermo escribe poemas, algunos escritos en papel higiénico, que con pericia oculta en al tapadera de la lechera de aluminio, donde Josefina le llevaba alimentos y Ceregumil. Poemas cortos que compondrían Cancionero y romancero de ausencias, publicados póstumamente. El poema “Hijo de la luz y de la sombra” fue publicado por primera vez por Vicente Ramos y Manuel Molina en Seis poemas inéditos y nueve más (Col. Ifach. Alicante 1951). Un año después salió una selección de sus obras recopiladas por Vicente Aleixandre, Obra escogida, Aguilar, 1952.
El 4 de marzo moribundo y forzado por la situación familiar de no dejar desamparados a su mujer e hijo, ya que el régimen franquista no reconocía las bodas civiles, consiente la boda religiosa en la cárcel, les casó el capellán Gaspar Blanco, por fin vicario Luis Almarcha, (obispo de León entre 1944 a 1970), cumplía uno de sus deseos espirituales, encauzarle en la religión.
Ocho meses después de su llegada al Reformatorio fallece a las 5´30 de la mañana del 28 de marzo de 1942 (sábado antes del Domingo de Ramos). No le pudieron cerrar los ojos seguramente por padecer el síntoma de Graefe. Su cadáver pesaba poco era piel y huesos, le sacaron a hombros sus compañeros de prisión entre los que se hallaban Ramón Pérez Álvarez, Antonio Ramón Cuenca, Luis Fabregat Terrés, Ambrosio y José Monera (piloto formado en Rusia natural de Redován). El entierro fue en coche de caballos, asistieron: Josefina (esposa), Elvira (hermana), Consuelo (una vecina), y dos pintores Miguel Abad Miró y Ricardo Fuente. Su hermano Vicente Hernández, si no estuvo en el velatorio sí estuvo en el entierro, según ha revelado su hijo Vicente Hernández Fabregat. Fue enterrado nº 1.009 del cementerio de la Virgen del Remedio, en la lápida, un epitafio “poeta”. Sus padres no vinieron al entierro. Se hicieron dos dibujos de Miguel amortajado. El escultor José María Torregrosa, dibujó su rostro amortajado con pañuelo sosteniéndole la mandíbula. También se opina, según Miguel Signes, que uno de estos dibujo pudo hacerlo Eusebio Oca Pérez. No le pudieron cerrar los ojos, por ellos en los dos dibujos aparece con los ojos abiertos.
En 1952 se cumplía los primeros diez años de la muerte del poeta y el plazo de la sepultura provisional, había que comprar el nicho a perpetuidad, de lo contrario los restos mortales del poeta hubieran ido a la fosa común, al olvido eterno. Josefina Manresa acude como siempre a Vicente Ramon y Manuel Molina, ya que no disponía de las 2.042 pesetas que costaba la licencia municipal y el nicho en propiedad. Ramos y Molina acuden a sus amigos de Madrid: Buero, Celaya, Aleixandre, Cela, en suscripción nacional y en dos meses reúnen el dinero para comprarlo.
Salvados los restos mortales de la fosa común, hoy reposan junto a su hijo Manuel Miguel fallecido en 1984 y su esposa Josefina Manresa fallecida el 19 febrero de 1987.
Bibliografía consultada
-Miguel Hernández en Alicante, de Vicente Ramos y Manuel Molina, Colección
“Ifach”, Alicante 1976
-Versos en la Guerra, Aitor Larrabide, Revista Perito números 2 y 3.
-Simbología secreta de Perito en lunas de Miguel, Ramón Fernández Palmeral,
Editorial Palmeral, Alicante 2005
- Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández, Josefina Manresa, Ediciones de la
Torre, 1980
Publicado en la revista ”Auca” nº 18, marzo 2010 “Homenaje a Miguel Hernández”