Por Miguel Antonio Fernández Fernández*
En la técnica de la pintura al óleo es normal emplear medios, es decir líquidos preparados con dos o más elementos que hacen la pintura menos pastosa y que van a formar parte de la capa pictórica. El medio más clásico y utilizado de la pintura al óleo es el aceite de linaza. Es un medio muy antiguo, pero es el más extendido, aunque hay que tener en cuenta que actualmente ha sido sustituido por otros medios modernos más estables y que evitan el amarilleo que el aceite produce. El aceite de linaza tal como se presenta en el envase, no se utiliza, ya que sería demasiado graso, lo normal es emplearlo diluido.
El medio más clásico de aceite de linaza se compone de:
Una parte de aceite de linaza purificado
Una parte de esencia de trementina rectificada
Este medio es una mezcla al 50 % de aceite de linaza y de trementina. Pero los artistas suelen variar la proporción según sus preferencias o experiencia.
El medio clásico se compone de aceite de linaza purificado,
pero se puede sustituir por: aceite de linaza refinado,
clarificado, blanqueado, espesado al sol, cocido,
polimerizado…, según las cualidades que prefiera el artista:
mayor secado, transparencia, flexibilidad o menor amarilleo.
También se puede sustituir el aceite de linaza por aceite de
adormidera o cártamo, debido a que estos aceites amarillean
menos que el aceite de linaza. La esencia de trementina se
puede sustituir por aguarrás mineral.
A continuación se explica la técnica
de pintura al óleo con medios de aceite.
1. Pintar el manchado o primera capa diluyendo la pintura
con esencia de trementina o aguarrás minera. Después se
puede continuar pintando con el óleo aún fresco o esperando
a que la pintura se seque al tacto.
2. Aplicar la siguiente capa con pintura tal como sale del
tubo o diluido. En este último caso se empleará como medio
el aceite de linaza diluido al 50% con esencia de
trementina.
3. En el caso de aplicar varias capas diluidas hay que
esperar que cada capa se seque al tacto. Además, es muy
importante graduar la proporción de aceite que compone el
medio. Las primeras capas tendrán menos aceite, las últimas
tendrán más. Por ejemplo la primera capa puede tener el
aceite de linaza disuelto al 33% (una parte de aceite de
linaza purificado y dos de esencia de trementina). La
segunda capa se diluirá con algo más de aceite, por ejemplo
al 40% (Una parte de aceite de linaza más 1,5 partes de
esencia de trementina). En la última capa se empleará la
pintura diluida el 50%. Usted deberá graduar la proporción
de aceite según el número de capas que vaya a aplicar.
4. Se hace imprescindible graduar la proporción del aceite
según el número de capas, siguiendo rigurosamente el
principio de pintar «graso sobre magro», es decir pintura
con más aceite sobre capas que tenga menos aceite. La razón
fundamental es que la pintura inferior, en el proceso de
secado, que dura muchos años, absorbe aceite de la capa
superior. Si la superior no tiene el aceite suficiente se
debilitará, perdiendo su propio aceite con el peligro de
agrietamiento. Las capas con menos aceite son menos
flexibles, las que contienen más aceite son más flexibles,
por tanto, una capa poco flexible sobre otra más flexible se
agrita.
5. Lo más cómodo para la técnica de la pintura al óleo con
medios de aceite es tener preparados tarros con las
distintas proporciones de forma numerada. Así el n.º 1 será
el que contiene menos aceite, el n.º 2 contendrá algo más,
el n.º 3 mucho más y así sucesivamente. Otros artista
elaboran un medio bajo en aceite, y conforme van creando
capas, añaden algo más de aceite al medio por cada una de
las capas.
6. Cuando se pinta con técnicas directas, alla prima, húmedo
sobre húmedo, se aplica una sola composición del medio, por
ejemplo, el aceite de linaza diluido al 50%. Cuando se
aplican técnicas por capas, dejando que cada una se seque al
tacto, es necesario graduar el medio.
7. Para la aplicación de veladuras se empleará el medio de
aceite al 50%, para las siguientes veladuras una vez seca la
anterior, solamente se añadirán algunas gotas de aceite para
graduar las capas.
Los medios de aceites tienen actualmente más problemas que
ventajas. Los aceites de linaza amarillean los colores
claros y azules. Si se aplican en abundancia el color se
arruga. También puede ocurrir que se separe el aceite de la
pintura produciendo manchas. Los aceites suelen quedar
pegajosos al tacto durante mucho tiempo aunque estén secos.
Las ventajas son que añaden brillantes, transparencia y
textura lisa a los colores. Como decíamos anteriormente, los
aceites actualmente se sustituyen por medios que se componen
de resinas, aceites y disolventes, tanto naturales como
sintéticos, ya que producen una capa más estable, que no se
arruga y que no amarillean con el paso del tiempo.
Cuando se sustituye el aceite de linaza por el de
adormidera, hay que tener en cuenta que este aceite no se
debe emplear debajo de capas que contengan aceite de linaza,
pues el aceite de adormidera es siempre más flexible que el
de linaza. El aceite de adormidera se suele utilizar sólo
para pintura directa o de húmedo sobre húmedo.
Del conjunto de aceites de linaza, los purificados,
blanqueados, espesados al sol y cocidos con secantes, tienen
las mismas cualidades. De todos los aceites de linaza la
mejor variedad es el aceite polimerizado, más conocido como
«Stand Oil». Es un aceite viscoso que a penas amarillea,
resiste muchísimo más las condiciones atmosféricas y produce
un acabado completamente liso, caso vítreo. El inconveniente
es su secado, pues es más lento. Si el artista se adapta al
secado de este aceite, es el mejor que puede utilizar. Al
ser un aceite más viscoso, similar al de la miel, hay que
diluirlo con más esencia de trementina. Se puede diluir una
parte de Stand Oil con dos o
tres partes de esencia de trementina, graduando su
proporción según se vayan aplicando capas pictóricas. Este
aceite, al ser de secado más lento se debe usar en las capas
finales.
Para la aplicación del aceite Stand Oil en las veladuras o
glacis —vidriados—, como se ha dicho, es más conveniente
este aceite por su resistencia a la inclemencia y al
amarilleo. Algunos artistas en las veladuras le añaden
secativo o barniz de damar con el fin de acelerar su secado.
Si se desea que el aceite Stand Oil seque con mayor
lentitud, se diluye con esencia de espliego.
Conclusiones
a) Si desea emplear aceite de linaza como medio, debe tener
en cuenta la graduación de capas. Solamente si va a aplicar
muy pocas capas puede prescindir de dicha graduación.
b) Si usa aceite de linaza como medio debe evitarlo en los colores
claros: blancos y azules, pues los amarillea.
c) Si usa aceite de adormidera evite poner encima colores con aceite de
linaza. Este aceite es preferible para la pintura directa.
El aceite de adormidera es inferior al de linaza en cuanto a
permanencia y estabilidad de la capa.
d) De todos los aceites, el que más ventaja tiene es el Stand Oil
que debe evitarse en el manchado y es más adecuado para
capas finales o veladuras. En general, se usa como
ingrediente de medios compuestos con barniz y trementina.
e) Actualmente los medios o mediums ?de composición moderna? son
más adecuados que los aceites diluidos en trementina.
*Licenciado en Bellas Artes en la Facultad de Sevilla desde 1987, especialidad de pintura. Artista pintor. Profesor de Educación Plástica y Visual y de Bachillerato en el IES “Salvador Rueda” de Málaga (España). Formador y consultor de artistas a nivel privado.
Correo electrónico: miferpro@hotmail.com